En la vida, hay decisiones que parecen marcar un antes y un después. Y si no, que se lo pregunten a Lorenzo Zanella, quien tras cerrar con dignidad una larga y exitosa trayectoria en el sector industrial, decidió dar un giro de 180 grados a su historia profesional. ¿Su nuevo rumbo? Una antigua propiedad inmobiliaria en Castelcucco, en la encantadora provincia de Treviso, a un paso del pintoresco municipio de Asolo.
Pero no se trataba solo de comprar un terreno. Lo que Lorenzo tenía entre manos era una verdadera metamorfosis: transformar una finca en una joya vinícola. Así nació Tenuta Costeselle, una bodega de prestigio enclavada en el corazón de las colinas de Asolo, un territorio bendecido por la naturaleza y famoso por dar vida a uno de los tesoros enológicos de Italia: el Prosecco Superiore Asolo DOCG.
Desde el principio, la apuesta fue clara: nada de atajos. Rigor, pasión y respeto por la tierra serían los pilares del nuevo proyecto. Y aunque los retos no tardaron en presentarse, Zanella y su equipo no escatimaron en esfuerzo. En tiempo récord, la bodega se estructuró de forma impecable, uniendo tradición e innovación en una sinfonía que honra cada burbuja del vino que producen.
En Tenuta Costeselle, cada decisión parece hablar de una filosofía orientada a la sostenibilidad y la excelencia. La estrella de la casa, el Tenuta Costeselle Asolo Prosecco Superiore Extra Brut, es un verdadero homenaje a esa visión. Las uvas de glera, cultivadas en suelos arcillo-calcáreos siguiendo prácticas biológicas, son recolectadas a mano, una por una, como si cada racimo fuera una joya. La vinificación, precisa y meticulosa, se realiza en tanques de acero inoxidable con control de temperatura. Nada queda al azar, todo busca preservar la frescura, la elegancia y la identidad del territorio. La segunda fermentación, siguiendo el método charmat, es el toque final que convierte a este prosecco en una experiencia sensorial única: perlaje fino, frescura chispeante y un carácter que conquista desde el primer sorbo.
Tenuta Costeselle Asolo Prosecco Superiore Extra Brut es la prueba viviente de que los sueños se pueden cultivar, vendimiar y embotellar. Lorenzo Zanella apostó por un nuevo comienzo y, con trabajo y corazón, lo convirtió en una historia de éxito que burbujea con orgullo en cada copa.