Los equipos de marketing llevan años recurriendo a esta figura para promocionar productos o servicios. Un embajador o embajadora de marca es, en teoría, alguien que habla bien de una empresa, que la muestra, que la comparte. Pero cuando es forzado, se nota. Cuando es estrategia pura, también. La magia aparece cuando ese entusiasmo no se puede fingir, cuando nace solo, cuando sale del corazón y se cuela en cada gesto, en cada palabra, en cada botella. Y si hay un auténtico embajador del Jura, ese es Stéphane Tissot.
Bajo una idea clara —revelar los terruños del Jura—, Tissot no solo hace vino: lo interpreta, lo traduce y lo comparte con una energía contagiosa. Al frente del Domaine André et Mireille Tissot, una bodega familiar fundada en 1962 por sus padres André y Mireille, Stéphane y su pareja Bénédicte han llevado el proyecto a otro nivel. Hoy cultivan 35 hectáreas en biodinámica, con un respeto casi obsesivo por la viña y por lo que cada parcela quiere contar.
Desde que en 2003 empezó a elaborar sus Vin Jaune por parcelas, Tissot se ha consolidado como una de las voces más influyentes del Jura. Y aunque también domina los savagnin ouillés de largas crianzas, sigue defendiendo con pasión las elaboraciones oxidativas tradicionales. Tradición y precisión, bajos sulfitos, mínima intervención y una búsqueda constante de pureza.
Tissot Arbois Poulsard Amphore es una declaración de intenciones. 100% poulsard, despalillado a mano, vinificado en ánforas de 420 litros. 3 meses de maceración con pieles, 9 meses de crianza en el mismo recipiente. Sin filtrar, sin sulfitos añadidos. Lo justo para dejar hablar a la uva… y al lugar.
Así, Tissot Arbois Poulsard Amphore resulta ser un tinto ligero pero lleno de matices, con esa fragilidad hermosa del poulsard bien trabajado. Un vino que habla por sí solo. Porque cuando alguien es embajador de verdad, no necesita convencerte. Basta con servirte una copa.