Desde pequeño Javier San Pedro Ortega estuvo al lado de su abuelo, de quien aprendió todo lo necesario para trabajar el viñedo. Cuando cumplió 17 años, muy cerca de la mayoría de edad, lanzó su primer vino. Este hito fue el pistoletazo de salida a una nueva trayectoria que ha resultado ser más que satisfactoria. En el camino, mucho sacrificio, esfuerzo, experimentos y pruebas, como Viuda Negra Finca Villahuercos, un blanco que nació de forma empírica.
Javier San Pedro Ortega comenzó su camino plantando viñedo, concretamente unas 0,90 hectáreas donde se decantó por cultivar tempranillo blanco, uva autóctona de la D.O. Ca. Rioja. Esta parcela se terminó llamando Villahuercos y en ella, sobre los suelos arcillosos-calcáreos, Javier se dedicó a experimentar durante sus estudios. Un poco de fermentación en barrica por aquí, otro poco de varios meses de crianza en barricas de roble francés por allá y... ¡voilá! Actualmente, Viuda Negra Finca Villahuercos es el blanco insignia de la casa y uno de los vinos más especiales que puedas encontrar en esta denominación.
Curioso e inconformista por definición, Javier San Pedro Ortega se corona con Viuda Negra Finca Villahuercos como uno de los mejores elaboradores de blancos de la D.O. Ca. Rioja. ¿Quién se lo iba decir a aquel joven de 17 años?