Hemingway dijo de él que era “liviano, fresco, rojo y cordial, como la casa de un hermano con el cual te llevas muy bien”. Hay cosas que con el paso del tiempo no cambian. Y Allegrini Valpolicella Classico es una de ellas.
Este tinto, elaborado por las bodegas Allegrini en el norte de Italia, sigue siendo todo un clásico que aguanta perfectamente el paso del tiempo. Los gustos y las tendencias del mercado siempre pueden variar, pero Allegrini Valpolicella Classico, es un vino que siempre gusta y con el que siempre se acierta.
Allegrini Valpolicella Classico se encuentra amparado bajo la DOC Valpolicella Classico, una etiqueta que vela y garantiza que se cumple uno de los cuatro tipos de vinificaciones que se elaboran en la región de Valpolicella, en la provincia del Véneto. A diferencia del Amarone, Recioto y Ripasso (donde se utilizan uvas secas y pasificadas), en Allegrini Valpolicella Classico se lleva a cabo una vinificación mucho más simple y sencilla, a partir de uvas frescas que crecen en la zona Classica (la más reconocida y afamada). Tras la vendimia una parte de la uva (la que se va a usar para el Amarone, el Recioto y el Ripaso), se lleva directamente a los secaderos; la otra -que se destinará al Valpolicella Classico-, pasa a la bodega, donde se prensará y fermentará pocos días después de la recolección. En un principio puede parecer que esta diferencia se deba a motivos estrictos de calidad; pero nada más lejos de la realidad: la distinción simplemente se realiza teniendo en cuenta qué uvas son las que aguantarán mejor los cuatro meses de apassimento (nombre italiano con el que se conoce el secado de la uva).
Allegrini Valpolicella Classico está firmado por Allegrini, uno de los grandes referentes de la zona que elabora vino desde el siglo XVI. Grandes conocedores de la tradición, esta familia sigue siendo hoy en día uno de los guardianes de estas vinificaciones tradicionales, garantizando que estos pequeños tesoros sean accesibles, llegando a todos los rincones del mundo (a unos precios razonables).
Finalmente, tras la fermentación, el vino se deja reposar unos días en los depósitos de acero. Pasado este tiempo, Allegrini Valpolicella Classico se embotella y se pone directamente a la venta.
El resultado es un vino simple y sin artificios, como Allegrini Valpolicella Classico. Fácil de entender e ideal para disfrutarlo sin complicaciones; para sentirse igual de a gusto que en la casa de un hermano “con el cual te llevas muy bien”