La gastronomía, como el buen vino, es fruto de las combinaciones más peculiares. Pero para conseguirlo, es necesario conocer profundamente cada ingrediente y saber cómo unirlos en su punto óptimo. Esto es exactamente lo que hace Eva Clüsserath, alias la reina de Mosela, una viticultora de nueva generación que ha dedicado su vida a la bodega familiar, que data de 1620, y que hoy, gracias a su entrega y pasión, es un referente internacional en la elaboración de vinos blancos precisos.
Y es que si por algo destaca Eva es por su increíble habilidad para comprender los viñedos que bordean este icónico afluente del Rhin. Un claro ejemplo de este don se refleja en Ansgar Clüsserath Vom Schiefer Riesling Trocken. Este vino es la puerta de entrada al fascinante mundo de las empinadas laderas de Mosela. Las uvas provienen de dos suelos distintos: Trittenheimer Altärchen, compuesto principalmente por pizarra, lo que da lugar a vinos más afrutados, y Rosengärtchen, con suelos arcillosos, que aportan una estructura más robusta. La combinación de estos dos terruños da lugar a un riesling cautivador, con una ligereza envolvente y una mineralidad delicada que te transporta directamente a las laderas del Mosela.
Para su elaboración, la viña es cultivada según preceptos ecológicos y la uva se recoge a mano con esmero. Después, en bodega, se prensa suavemente y se fermenta con levaduras autóctonas en las tradicionales barricas de Mosel. Finalmente, el vino reposa sobre las lías durante unos meses, lo que le da una textura rica y una complejidad única.
El resultado es Ansgar Clüsserath Vom Schiefer Riesling Trocken, un vino que no solo refleja la magia de los viñedos, sino también el profundo compromiso de Eva Clüsserath con la tierra, la tradición y la excelencia. ¡Una verdadera obra maestra de la viticultura de Mosela!