Accesorios del vino que todo buen winelover debe tener
Bueno, a decir verdad, estos accesorios del vino no son imprescindibles pero vale la pena decir que la mayoría de ellos te pueden facilitar tanto la labor que hasta el mismísimo MacGyver estaría feliz de darle un descanso a su milagrosa navaja suiza.

Hoy traemos unas cuantas sugerencias de accesorios del vino para hacer más fácil la vida a los aficionados y entusiastas del vino y, ¿por qué no?, para que puedas ofrecer un servicio más profesional, resultón y así lucirte ante el “cuñado de turno” en alguna fiesta familiar.
¿Qué necesitamos para comenzar?
No hay que ser experto en el tema para saber que cada tipo de vino tiene una temperatura óptima de consumo. En un mundo ideal sería estupendo poder contar con una vinoteca o nevera para vinos que nos permita, además de poder consumir el vino a una temperatura adecuada, conservarlo en mejores condiciones. Puedes encontrar opciones estupendas para uso doméstico que te permiten guardar a partir de cuatro botellas. Ya dependerá de tí y de tus necesidades establecer si el tamaño importa… (de la nevera, claro)
Si ya tenemos nuestros vinos a una temperatura adecuada, ¿cuál es el siguiente paso?
Aquí la navaja de MacGyver podría ser de utilidad pero hay accesorios del vino más cómodos y seguros para descorchar una botella. Uno de los sacacorchos más prácticos es el de doble palanca que es el que utilizan prácticamente todos los profesionales en el sector de la restauración. Es muy fácil de usar, apenas ocupa espacio y tiene integrada una cuchilla para cortar la cápsula de la botella y una muesca para abrir las que llevan chapa.
Existen en el mercado muchas más opciones como los sacacorchos de palanca, los que se fijan a la pared, los eléctricos… y también hay unos muy especiales, los sacacorchos de láminas. Éstos son de gran utilidad cuando lo que se necesita es extraer un corcho deteriorado o frágil, como los de grandes vinos de botellas antiguas.
Ahora que ya tenemos nuestro vino abierto, pasemos al siguiente paso:
¿Decantar o no decantar? That’s the question… No es obligatorio decantar u oxigenar un vino, sin embargo hay algunos de ellos a los que este paso previo a la degustación les sienta bien porque se potencian sus propiedades organolépticas, además “respiran” eliminando aromas desagradables que se pueden generar al permanecer embotellados durante varios años.
Decantarlos nos permite detectar y eliminar los posos que puedan generarse debido al proceso natural de envejecimiento del vino. Para ello nos puede ser de utilidad contar con un decantador.

Existe también un curioso accesorio del vino que es una opción más barata y sencilla para poder oxigenarlo sin complicaciones. Es el aireador, un artilugio que se introduce en la boca de la botella y que, debido a su diseño, permite ralentizar la salida del vino al mismo tiempo que absorbe oxígeno que lo airea mientras es servido. Los que son transparentes nos permiten controlar el paso de sedimentos a la copa.
Pero, ¡ojo!, hay que tomar en cuenta las características del vino que vamos a degustar. Un uso adecuado de estos accesorios puede potenciar su disfrute pero un empleo innecesario podría inclusive estropearnos el vino.
Si lo tienes claro, ¡Decántalo! Si no lo tienes claro, lo más sencillo es oxigenarlo directamente en la copa, así puedes experimentar cómo van evolucionando sus aromas mientras se airea. Cuando no sea necesario decantar el vino, podemos servirlo directamente.
Las láminas antigoteo, son discos plegables que se introducen en el cuello de la botella y nos ayudan a servir el vino evitando la molesta caída de gotas. Manteles limpios con una fácil y económica solución, además las láminas son reutilizables.
Y ¿dónde serviremos nuestro vino?
Copas las hay en docenas de tamaños, modelos y calidades, inclusive existen diseños específicos para potenciar las cualidades de determinadas uvas y estilos de vinos, pero basta con encontrar una que sea como la camisa blanca en el fondo de armario del amante del vino: que nos permita degustar tanto vinos blancos como tintos y en ambos casos realzar sus características, una copa de vino versátil como la copa Zalto Universal.
Puedes encontrar opciones similares y que se ajusten a tus necesidades.
Un accesorio del vino que también vale la pena tener en casa, sobre todo si no tienes cubitera, es una Bolsa Enfriadora, que te permitirá mantener el vino a temperatura. La bolsa se guarda en el congelador para tenerla lista cada vez que sea necesaria.
Y ¿qué pasa si nos dejamos la botella a medio terminar?
Tenemos dos opciones mejores que el corcho para alargar un poco más la vida del vino que quede en la botella y que en ese momento no hayamos podido disfrutar y, en el caso de los espumosos, olvidarnos del famoso “truco de la cucharilla en la botella” que en realidad no sirve para nada.
Para los vinos tranquilos podemos usar los tapones Vacu Vin que vienen acompañados por una bomba de vacío con la que, después de colocar el tapón en la boca de la botella, se extrae el aire para evitar que el contacto con éste oxide al vino.
Para los espumosos existen tapones de cierre hermético cuyo mecanismo de fijación evita que pierdan el carbónico. Hay algunos, como este Tapón dosificador de cava negro Vacu Vin, que además cuentan con un dosificador de servicio.

Hay accesorios para el vino que ya son de otro nivel. El gran invento es el Coravin. En 1998, a Greg Lambrecht, cirujano médico y gran aficionado a los vinos, se le ocurrió pensar en la posibilidad de poder servirse una copa sin tener que descorchar la botella y así poder conservar el resto del vino para degustarlo en otra ocasión. Así nació este moderno gadget que permite extraer una cantidad de vino y conservar, incluso durante años, el resto del líquido en la botella cerrada con su corcho original.
Este accesorio del vino es una opción ideal para añadirlo a la “carta de los Reyes Magos del winelover “ para el próximo enero.
Si te gusta abrir vinos con amigos, lo siguiente te será de gran utilidad. Los identificadores son unos distintivos de goma se enganchan a las copas y que, al ser de colores diferentes e incluso de formas divertidas, te ayudarán reconocer la tuya entre las copas de los demás.
También son muy útiles si eres aficionado a organizarte mini sesiones de cata donde abres y pruebas varios vinos a la vez. Los Identificadores te ayudarán a distinguir las copas que contengan vinos que sean muy parecidos entre sí.
Esperamos que estas sugerencias te sean de utilidad para comenzar o para completar el fondo de armario de tu vinoteca particular.