De vinos por Jerez y Sanlúcar de Barrameda
Sí, tal como lo lees. Te invitamos a realizar un delicioso viaje, aunque sea desde la intimidad de tu hogar, para conocer por qué los vinos de Jerez y la Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda, estas pequeñas pero interesantes regiones del sur de España, cautivan a todo aquel que los prueba.
Manzanillas, Finos, Olorosos, Amontillados, vinos semidulces y dulces… todo un abanico de posibilidades capaz de acompañar una comida desde el aperitivo hasta los postres. Vinos con peculiaridades que los han convertido en joyas enológicas a nivel mundial. Abróchate el cinturón y ¡que comience el viaje!

5 vinos para conocer Jerez y Sanlúcar de Barrameda
Manzanilla Argüeso San León Reserva de la Familia
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Comencemos con una Manzanilla, la reina indiscutible del mar. Manzanilla Argüeso San León Reserva de la Familia es un vino generoso de crianza biológica (bajo velo de flor) cuyos toques salinos y yodados resultan ideales para acompañar platos de pescado y marisco. Además, por su baja acidez, Finos y Manzanillas son los perfectos acompañantes de ensaladas, aliños y sopas frías aderezadas con vinagre. Manzanilla Argüeso San León Reserva de la Familia es, sin duda, uno de los tesoros más preciados de Sanlúcar.
Valdespino Fino Inocente
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Elaborado por la bodega Valdespino, Fino Inocente, vino generoso de crianza bajo velo de flor, es fresco, persistente y está muy bien valorado por la crítica internacional. La combinación del fino acompañado por jamón ibérico es un maridaje estrella. Ambos comparten notas salinas y el sabor del Fino potencia los matices del jamón. En definitiva, Valdespino Fino Inocente es una apuesta segura, inclusive es capaz de acompañar platos como los espárragos y alcachofas que no suelen ser fáciles de armonizar.
Si eres un amante de los platos del sushi o sashimi, en el Fino y la Manzanilla tienes a los mejores aliados para acompañarlos. Se sirven siempre muy fresquitos, entre los 6ºC y los 8ºC ¡Haz la prueba! Encontrarás sabores que nunca antes habías probado.
La Bota De Amontillado 95
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El Amontillado es un vino muy especial pues nace de la combinación de la crianza bajo velo de flor (crianza biológica) y la crianza oxidativa (en barrica). La Bota De Amontillado 95 es un caso más excepcional, si cabe, pues nació como una Manzanilla que con el paso del tiempo ha conseguido una evolución extraordinaria. Su complejidad lo convirtió en un vino apto para la crianza en barrica donde pasó siete años más dando lugar a un exquisito Amontillado sin apenas perder frescor.
Los amontillados son vinos muy gastronómicos que se llevan muy bien con infinidad de platos. Pruébalos con verduras como el espárrago o las alcachofas y experimenta con atún, risotto de setas o curry. Verás qué gran experiencia para todos tus sentidos.
Williams Colección De Añadas Oloroso En Rama 2001
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El Oloroso es un vino de Jerez que no se cría bajo velo de flor. Su crianza oxidativa (en barrica) es la que le permite ganar en complejidad con el paso del tiempo, por lo que es ideal para acompañar platos con carácter equiparables a su estructura y potencia. Williams Colección De Añadas Oloroso En Rama 2001 es un vino extremadamente sutil que no pasa por la tradicional crianza de soleras y criaderas, es decir, proviene de un mosto de una añada única que dió lugar a un vino que envejece durante 18 años en barricas de roble americano. ¡Pura expresión de elegancia y mineralidad!
El Oloroso se debe servir entre los 12º y los 14º y armoniza de maravilla con platos elaborados con carnes gelatinosas como el rabo de toro. También son ideales para acompañar carnes de caza y estofados. Prueba un oloroso con atún a la plancha o con quesos curados. ¡Te sorprenderás!
El Maestro Sierra Cream
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El Cream es un vino semidulce que se elabora a partir de la mezcla de un vino Oloroso con una parte de vino dulce de la variedad Pedro Ximénez. También se le conoce como Oloroso dulce.
El Maestro Sierra Cream se elabora con un oloroso de 15 años de vejez y un vino de Pedro Ximénez de 5 años que se unen para pasar por una crianza de cuatro años más que dan como resultado un vino elegante y seductor a la altura de los paladares más exigentes.
Es un vino que se debe servir frío, entre los 10º y los 12º C.
Su equilibrado dulzor ofrece posibilidades deliciosas y sorprendentes. Es ideal para acompañar postres pero su versatilidad le permite maridar con éxito con quesos de pasta blanda y frutos secos. Pruébalo para acompañar un foie gras ¡será una fiesta total para todos tus sentidos!
Por hoy, hasta aquí llega nuestro viaje. Sin embargo, con este mapa de pistas que hemos dibujado para tí, te damos la posibilidad de crear tus propias rutas. Por suerte el maravilloso mundo de los vinos de Jerez es amplio y delicioso. Atrévete a aventurarte en él, aunque sea desde la comodidad de casa. ¡Salud!