La influencia de los diferentes suelos en el vino: El Granito
Unos de los factores importantes del terroir o terruño es el suelo donde esté plantada la vid. El tipo de suelo donde crecen las raíces, absorben nutrientes y absorben la radiación solar que da como resultado unos perfiles de vino diferentes. Así que creemos interesante compartir información al respecto. Comenzaremos a explicar algunas propiedades y factores típicos que influyen en un vino cuando están plantados sobre suelos de granito.

El granito es una roca ígnea cristalina que se formó a mucha distancia de la superficie, bajo una condiciones extremas de calor y presión. Esta fusión unió diferentes compuestos como el cuarzo y mica que fueron conducidos hacia la superficie de la tierra. Mediante el paso del tiempo,algunas de estas rocas se han ido erosionando, generando suelos graníticos arenosos y donde hoy en día están plantadas la mayoría de las viñas.
Las principales zonas vitivinícolas españolas que tiene este tipo de suelos son: Arribes, Rías Baixas, Ribeiro, Valdeorras, Bierzo, Sierra de Gredos y Alella.
Este tipo de suelos son sueltos y de textura-franco arenosa, es decir, con un porcentaje mínimo de arcilla y gran cantidad de limo y arena. Esto se traduce en una permeabilidad media al agua y en consecuencia una escasa retención de agua y nutrientes.
Por el contrario, este tipo de suelos irradian mucho calor durante el día y por la noche se enfrían de una manera más rápida. Esto posibilita a la uva obtener el máximo de azúcares durante el día y por la noche con la bajada de la temperatura del suelo conserve la acidez.
Con estas dos importantes variables podemos definir un perfil común de vinos para este tipo de suelos. Es perfecto para vinos blancos, ya que preservan muy bien la acidez y los perfila, dando lugar a vinos más florales y largos en boca, con un final salino. Los vinos de Rías Baixas como Cíes o Zárate expresan a la perfección este perfil.
En tintos esta acidez se traslada a unos vinos más frescos, ligeros y vibrantes. En este caso, el ejemplo más claro es la zona de Gredos y sus Garnachas, florales, flagrantes e intensas.
En definitiva, los vinos procedentes de este tipo de suelos son vibrantes y excitantes. Un perfil de vino apto para gente que le guste las emociones fuertes y sentir la viveza del suelo.
Aquí os dejamos algunos vinos fieles representantes de este tipo de suelos: