Promoción captación Alemania

Envío gratis y sacacorchos de regalo primeros pedidos >69€ con el cupón BIENVENIDA

Decántalo
Blog de vino
No te pierdas nuestros artículos sobre el mundo del vino. Bodegas, elaboraciones, zonas vinícolas, maridajes, entrevistas con los mejores profesionales del panorama vinícola… Todas las novedades sobre el mundo del vino.

Rincones donde el verano sabe mejor

Rincones donde el verano sabe mejor

Entre playas abarrotadas y ciudades imposibles, cambia las prisas por viñedos, bodegas y paisajes donde descubrir nuevos sabores y crear recuerdos en familia.

El verano invita a bajar el ritmo, improvisar un poco más y descubrir lugares que normalmente dejamos pendientes el resto del año. El enoturismo es una de esas experiencias capaces de combinar paisaje, cultura y pequeños placeres sin necesidad de grandes complicaciones. 

Desde bodegas urbanas hasta destilerías míticas o rutas entre viñedos para disfrutar en familia, te proponemos una selección de escapadas para perderse sin prisa y con mucho sabor. Experiencias que demuestran que a veces los viajes también se unen a nuestras pasiones, se miden en sobremesas y se convierten en momentos para recordar. 

Entre viñedos y aventuras en familia

Viajar con niños no significa renunciar a nuestra afición por el mundo del vino. Cada vez existen más propuestas pensadas para disfrutar en familia, donde el enoturismo se transforma en una experiencia divertida y accesible para todas las edades. Plataformas como Riojatrek ofrecen actividades donde los más pequeños pueden descubrir dónde nace el vino, recorrer viñedos y acercarse al trabajo en bodega de forma dinámica y natural. Una manera diferente de compartir tiempo juntos mientras un destino vinícola tan especial como Rioja se disfruta con calma, buen paisaje, deliciosa gastronomía y muchas ganas de desconectar.

Un verano digno de película

Hay lugares capaces de unir dos pasiones en un mismo viaje. Y si además del vino te apasiona el cine, la bodega de Francis Ford Coppola, en el condado de Sonoma, es una de esas visitas que parecen sacadas de un guion perfecto. Entre viñedos californianos, recuerdos cinematográficos y vinos que invitan a quedarse un rato más, la experiencia mezcla el encanto del cine clásico con la belleza relajada del wine country americano. Difícil imaginar un plan mejor para cualquier amante de las buenas historias.

Catedrales del vino… sin salir de la ciudad

Para quienes prefieren olvidarse del coche y dejarse llevar caminando entre bares, bodegas y buena gastronomía, en España, Jerez siempre es una apuesta segura. Sus históricas bodegas, muchas situadas en pleno corazón de la ciudad, permiten descubrir el universo de los vinos generosos casi puerta con puerta. Tras la visita, la ciudad continúa sola: tabancos llenos de vida, terrazas donde el tiempo parece ir más despacio y una cocina que convierte cualquier parada en una sobremesa memorable. Una escapada cómoda, sabrosa y con muchísimo carácter.

Londres también se bebe

Y si lo tuyo son más los destilados que el vino, pocas visitas resultan tan icónicas como la destilería Beefeater, situada en el corazón de Londres. Entre alambiques, historia y aroma a enebro, esta experiencia permite conocer de cerca cómo nace una de las ginebras más premiadas del mundo mientras disfrutas de una ciudad que siempre tiene algo nuevo que ofrecer. Porque a veces las mejores rutas también pasan por una copa perfectamente servida al final del día.

Whisky, aire fresco y paisajes imposibles

Hay escapadas que además de ayudarnos a desconectar, refrescan. Y para quienes sueñan con huir del calor mientras descubren uno de los grandes nombres del whisky escocés, visitar The Macallan es casi una peregrinación obligatoria. Rodeada de paisajes verdes y silenciosos, su impresionante destilería combina tradición, arquitectura contemporánea y la posibilidad de adentrarse en el universo de uno de los whiskies más admirados del mundo. Eso sí: conviene reservar con antelación… y no olvidar la identificación, ya que es una visita solo para mayores de edad.

Al final, el verano tiene algo que va mucho más allá de las vacaciones. Es la excusa perfecta para retomar las aficiones, descubrir paisajes distintos, bajar el ritmo, pasar tiempo en familia y dejar que cada lugar cuente su propia historia. Porque hay viajes que se recuerdan por los monumentos… y otros que permanecen en la memoria por aquel plato, una bebida o aquella compañía que aparecieron justo en el momento adecuado.