Bajo el lema De Barbaresco los grandes vinos de Langhe, Bruno Rocca da la bienvenida a su página web. Y poco más hay que añadir. ¿Quién osaría contradecir las palabras de uno de los grandes de la D.O.C.G. Barbaresco?
Desde principios del S. XIX la familia Rocca se encuentra en esta zona del norte de Italia, concretamente en el municipio de Barbaresco, trabajando la tierra en varios cultivos. De todos ellos, el único que perduró fue el viñedo, comenzando en 1978 a elaborar vino bajo su propio nombre y etiqueta. Todo un logro. Con este pequeño paso para la empresa, —pero muy grande para la familia—, se inauguraba una nueva etapa donde comenzarían a surgir una gran colección de vinos. A cada cual mejor. Bruno Rocca Barbaresco es el punto de partida, por el que todo el mundo debería comenzar.
El más básico de todos los tintos, pero el que más expresión guarda en su interior. Bruno Rocca Barbaresco es el reflejo mismo de la D.O.C.G. Barbaresco. Trabajado manualmente, y siguiendo los métodos de toda una vida de experiencia, en Bruno Rocca lo que prima es la expresión del terruño de tres parcelas muy concretas: el cru Fausoni, el cru Currá y el cru Cristoforo (ubicados todos en el municipio de Neive). En Bruno Rocca Barbaresco los suelos arcillosos y calizos de la zona hablan por sí solos, convirtiéndose todos ellos en la mejor base para la nebbiolo. Esta variedad, autóctona de la zona, encuentra en la riqueza de estos microelementos el lugar perfecto para desarrollarse. Al viñedo hay que entenderlo y hay que conocerlo, y en Bruno Rocca saben hasta donde pueden pedir.
Tras varios meses en el campo y trabajos manuales, el esfuerzo físico deja paso a la espera y la paciencia de la bodega donde Bruno Rocca Barbaresco fermentará. Esto ocurrirá justo después de la vendimia, en el momento en el que las uvas lleguen a la bodega. Aquí los mejores racimos serán seleccionados, pasando directamente a la despalilladora, donde se separará suavemente el escobajo de las bayas. Cada una de las parcelas se trabajará por separado, trasegando la pasta de vendimia a tres depósitos distintos de fermentación, donde el mosto de Bruno Rocca Barbaresco arrancará a fermentar espontáneamente, sólo y a partir de levaduras autóctonas. Y aquí es donde empieza el verdadero ejercicio de paciencia ya que, según indica la legislación de la D.O.C.G. Barbaresco, Bruno Rocca Barbaresco tendrá que envejecer un mínimo de 26 meses (nueve de ellos en barrica). Pasado este tiempo, llega el momento de embotellar y poner el broche final a este tinto, que ni se filtrará ni clarificará. ¿Puede haber algo más auténtico? Lo dudamos.
Así que no vaciles mucho. No todos los días se cruza en tu camino un tinto como Bruno Rocca Barbaresco. Tal y como luce con orgullo la familia: uno de los mejores vinos del Langhe.