A veces, los mejores homenajes surgen del corazón, y Camillo Donati Il Mio Rosato Frizzante es precisamente eso: un tributo a una madre, a una mujer que, aunque ya no está físicamente, sigue presente en cada sorbo de este vino único. Camillo Donati creó este vino espumoso rosado inspirado en su madre, Rosetta, quien siempre tuvo una profunda admiración por la malvasía, aunque prefería la versión dulce. Tras su partida en 2006, Camillo decidió rendirle homenaje con un vino que, de alguna manera, capturara su esencia, un vino que sería un recordatorio perpetuo de su legado.
La historia de la bodega Donati se remonta a 1930, cuando el abuelo Orlando plantó un pequeño viñedo en Arola, conocido como “Groppone”, por la gran pendiente de sus tierras, nombre que en italiano hace referencia a una joroba o loma pronunciada y refleja la inclinación de este viñedo donde las vides parecen aferrarse a la tierra en busca del sol y el equilibrio perfecto.
Desde aquellos días, la bodega ha sido un pilar en la familia Donati, cultivando diversas variedades de uva con una pasión que ha trascendido generaciones. Su hijo Antonio, y más tarde Camillo, continuaron el legado familiar, impulsados por un amor profundo por la viticultura y el respeto a la naturaleza. Hoy en día, la bodega sigue siendo un reflejo de la dedicación y la pasión por hacer vinos que hablen de la tierra, la familia y la historia que los ha formado.
Camillo Donati Il Mio Rosato Frizzante no es un espumoso rosado común. En lugar de seguir el método convencional de vinificación, Camillo eligió un enfoque natural y sin intervención. A partir de la malvasía, una variedad muy apreciada por su madre, y un pequeño porcentaje de una uva tinta que va cambiando, y que, a veces resulta ser tan misteriosa que no se revela ni su nombre, este vino es un ejemplo de autenticidad y pureza. Cada botella refleja el cariño y la dedicación de una familia que ha cultivado la tierra durante más de 90 años. A través de una vinificación cuidadosa, el resultado es un vino rosado seco, con una delicada efervescencia y una personalidad única que se mantiene fiel a la tradición, sin perder su carácter refrescante y elegante. La Malvasía Rosa, como la llama Camillo, es un vino que ha mantenido intactas las características de la Malvasia Aromática de Candia, suavizado ligeramente su exuberante aromaticidad, lo que lo convierte en una excelente opción para maridar con aperitivos y platos ligeros.
Disfrutar de Camillo Donati Il Mio Rosato Frizzante es sumergirse en un torrente de recuerdos y emociones. Su efervescencia ligera y su frescura lo hacen perfecto para acompañar momentos especiales, desde celebraciones en familia hasta cenas con amigos. Este vino es una invitación a saborear la historia, la tradición y el amor que se transmiten en cada gota, recordando a todos los que han contribuido a su creación y a los que, como la madre de Camillo, continúan siendo parte de la memoria colectiva de la bodega.