"Dios los hace y ellos se juntan"… Y de esa conjunción de talento, pasión y raíces comunes, nació Colombera & Garella, un proyecto que hoy brilla entre las nieblas del Alto Piamonte (Italia). Tres nombres, tres caminos que se cruzan casi por destino: Carlo Colombera, su hijo Giacomo, y el joven enólogo Cristiano Garella.
Todo comienza en 1992, cuando Carlo compra la antigua Cascina Cottignano, en el pequeño pueblo de Masserano, en la región de Coste della Sesia. En aquel entonces, la viticultura en la zona era poco más que un recuerdo romántico de tiempos mejores. Y aunque el abandono no fue por falta de calidad, el siglo XX trajo consigo el éxodo rural de jóvenes que marchaban a Turín en busca de fábricas y futuro.
Pero Carlo Colombera llegó a la tierra cuando pocos creían en ella. Su hijo Giacomo se formó como enólogo en Alba. Mientras tanto, Cristiano Garella —enólogo precoz y con una energía contagiosa— acumulaba experiencia en toda la región. La amistad entre Giacomo y Cristiano terminó siendo la chispa que encendió el renacer del proyecto familiar. Juntos, con Carlo, fundaron Colombera & Garella, una bodega que honra el pasado, pero mira al futuro con autenticidad y sin pretensiones.
Uno de los frutos más bellos de este encuentro es Colombera & Garella Melascone, un tinto nacido en un claro del bosque, donde las vides beben del suelo volcánico y la brisa alpina. La mezcla es una trilogía perfectamente equilibrada: nebbiolo, el rey del Piamonte; croatina, que aporta fruta y nervio; y vespolina, la variedad local que añade especias y frescura.
Las uvas se cosechan a mano, respetando el ritmo de la planta. La fermentación es espontánea, guiada por las levaduras salvajes del ambiente, en depósitos de hormigón. Luego, el vino descansa 10 meses en barricas usadas, que no enmascaran el carácter del fruto, y finalmente 4 meses más en hormigón, afinando su expresión.
El resultado es Colombera & Garella Melascone, un vino vibrante, honesto, que habla con acento de montaña. No hay maquillaje ni artificio. Solo la esencia de una tierra que fue casi olvidada, y que hoy revive gracias al empeño de tres hombres que se encontraron en el momento justo.