En Borgoña, donde cada parcela cuenta una historia y cada añada escribe su propio capítulo, hay bodegas que logran unir tradición y vanguardia con una naturalidad admirable. Domaine Chantal Lescure es una de ellas: un “dominio natural moderno”, ejemplo de que el vino natural no tiene por qué ser extremo, sino sofisticado, elegante y técnicamente impecable, sin perder autenticidad ni alma.
Como Nicolas Mariotti Bindi en Córcega o Jean Foillard en Beaujolais, Chantal Lescure pertenece a esa nueva generación de productores que defienden una vinificación respetuosa, con mínima intervención, pero guiada por un profundo conocimiento técnico y una sensibilidad contemporánea.
Situado en Nuits-Saint-Georges, en el corazón de la Côte d’Or, este dominio nació en 1975 de la mano de Chantal Lescure y Xavier Machard. Hoy cuenta con 19 hectáreas de viñedo, desde las laderas de Dijon al norte hasta Meursault al sur, cultivadas de forma 100 % ecológica desde 2006.
Más que una bodega, es un proyecto vivo, donde cada decisión en el viñedo y la bodega busca un como objetivo producir vinos auténticos, puros y fieles a su terruño.
Entre ellos, destaca Pommard 1er Cru Les Bertins, procedente de una parcela de 2 hectáreas situada al sur de Pommard, en Borgoña, en suelos calizos a 245 metros de altitud, cerca de la frontera con Volnay. Las viñas, de entre 30 y 60 años, dan origen a un pinot noir de elegancia contenida y carácter mineral, donde la potencia y la sutileza conviven en perfecto equilibrio.
Pommard 1er Cru Les Bertins encarna a la perfección la filosofía de la casa. Un vino que representa la Borgoña más auténtica, reinterpretada con una mirada moderna y atrevida.