Las cinco estrellas, todos las reconocemos, todos las buscamos. En hoteles, restaurantes, gadgets… ese símbolo nos dice de golpe que algo va a superar nuestras expectativas, que vamos a vivir una experiencia completa. Y en el vino, ocurre exactamente lo mismo…
En el Jura, cuando hablamos de Étoiles (estrellas en francés), nos encontramos con un caso de estrella por partida doble: por un lado, Domaine de Montbourgeau, una finca que ya va por la cuarta generación de bodegueros y que ha convertido cada vendimia en un acto de precisión y pasión; y por otro, el propio pueblo de L’Étoile, cuyo nombre significa “estrella”. Nombre cuyo origen se debe a las cinco colinas que rodean el pueblo formando una estrella, o, según otros, a los numerosos fósiles de antiguas estrellas de mar que aún se encuentran en sus suelos, testigos de un pasado lejano y del terroir que imprime carácter a sus vinos.
Y, como no, de este territorio excepcional nace Domaine de Montbourgeau 5 Etoiles. Las viñas de chardonnay y savagnin crecen sobre margas grises y azules, en suelos pedregosos que imprimen mineralidad y profundidad. La vendimia es completamente manual, las uvas se pisan y prensan suavemente en prensa neumática, y la fermentación alcohólica se realiza de manera clásica, con control de temperatura. Tras un primer trasiego y aireado, los vinos descansan 6 meses en foudres de 30 hectolitros, antes de entrar en su auténtica fase de envejecimiento en amarillo en barricas de 230 litros. Aquí no se rellena la barrica, lo que permite que se forme un finísimo velo en la superficie. Este velo protege al vino y, al mismo tiempo, le deja respirar muy lentamente, lo que le da su color dorado, sus aromas complejos y ese sabor único que lo hace tan especial.
Deslumbrante, sedoso y vivaz, Domaine de Montbourgeau 5 Etoiles es una experiencia de cinco estrellas, tan memorable y envolvente como su propio nombre indica.