Las estrellas que vemos en el cielo nocturno están a distancias tan grandes que su luz puede haber tardado miles o incluso millones de años en llegar hasta nosotros. Por suerte, existen otras “estrellas” mucho más cercanas y accesibles: las del pueblo de L’Etoile, en el suroeste del Jura francés, donde la historia, la geología y el vino se encuentran de manera natural.
El nombre L’Etoile (estrella, en francés) tiene dos posibles orígenes. Algunos lo atribuyen a las cinco colinas que rodean el pueblo, dispuestas en forma de estrella. Otros apuntan a la presencia de fósiles de estrellas de mar que aún hoy se encuentran en los suelos de la zona. Sea cual sea la explicación, ambas refuerzan el vínculo entre el nombre y el carácter del lugar.
Es aquí donde se encuentra Domaine de Montbourgeau, una bodega familiar que ya va por la cuarta generación. La actual responsable, Nicole Deriaux, comenzó su trayectoria bajo la guía de su abuelo, quien inició el proyecto vitivinícola en la década de 1920. Todos los viñedos están próximos a la finca y dentro de la denominación L’Etoile, aunque algunos vinos se elaboran bajo otras denominaciones del Jura, como Côtes du Jura para los tintos, Crémant du Jura para los espumosos, o Arbois para el característico Vin Jaune.
Con el paso de los años, Montbourgeau se ha consolidado como un referente en la región del Jura, especialmente por la calidad y autenticidad de sus blancos elaborados con la variedad autóctona savagnin, que refleja de manera única el carácter mineral de la zona.
Domaine de Montbourgeau L’Etoile Savagnin es un ejemplo destacado de esta filosofía. Los viñedos de L’Etoile se extienden entre lomas calizas rodeadas de vegetación, con suelos ricos en margas grises y azules y en fósiles marinos, lo que aporta una complejidad particular a los vinos. Las viñas de savagnin tienen entre 15 y 20 años y la vendimia se realiza de forma manual y tardía, buscando el punto óptimo de madurez. La fermentación alcohólica se lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable, y el vino permanece con sus lías hasta completar la fermentación maloláctica. Posteriormente, se cría durante entre 9 y 12 meses en foudres y barricas, lo que permite desarrollar estructura, complejidad y un perfil elegante.
Fiel a su origen y con un carácter que, efectivamente, brilla con luz propia, Domaine de Montbourgeau L’Etoile Savagnin representa un equilibrio entre tradición y calidad. Un blanco con personalidad, buena acidez y un paso por boca vibrante que refleja perfectamente el estilo del Jura.