La palabra Perrière tiene un origen tan antiguo como elegante. Viene del francés antiguo perrière, derivado de pierre (“piedra”). En su sentido más literal, designaba el lugar donde se extraía la piedra —una cantera— o un terreno tan rocoso que la tierra parecía guardarse los secretos bajo un duro escudo mineral. En la geografía francesa, el nombre Les Perrières suele señalar enclaves con historia minera o pedrera. Pero en el mundo del vino, esta palabra adquiere un matiz poético ya que designa viñedos asentados sobre suelos pedregosos, muchas veces calcáreos, que dan a los vinos una personalidad vibrante, marcada por una mineralidad inconfundible.
Este carácter es precisamente lo que inspira a Domaine de Villaine, una de las bodegas más admiradas de Borgoña, Francia. Propiedad de Aubert de Villaine —sí, el mismo hombre que también es copropietario y director del legendario Domaine de la Romanée-Conti (DRC)— este domaine se ha ganado un lugar de honor por su elegancia y fidelidad al terroir.
Y entre sus joyas, brilla con luz propia Domaine de Villaine Saint-Aubin 1er Cru Les Perrières. Un vino que, desde su nombre, rinde homenaje a la piedra que lo vio nacer.
El viñedo Les Perrières es un mosaico de suelos arcillo-calcáreos, laderas pedregosas y una altitud que desafía a las vides. La roca aflora, la tierra es escasa y la maduración de la uva se da bajo cierta tensión natural. Esta combinación es perfecta para la variedad chardonnay, que aquí desarrolla un perfil lleno de precisión, frescura y energía.
En Domaine de Villaine, las uvas se dejan madurar todo lo posible para lograr racimos equilibrados y llenos de sabor. La vendimia se hace a mano, los racimos se prensan enteros y el mosto reposa de forma natural antes de bajar por gravedad a la bodega.
La crianza se realiza en una mezcla de barricas —algunas nuevas, otras de uno a tres años— y en grandes toneles de 500 litros. De 12 a 18 meses, el vino descansa sobre sus lías, sin batonage, conservando su pureza. Después, se embotella y reposa un año más antes de llegar al mercado.
Como resultado, Domaine de Villaine Saint-Aubin 1er Cru Les Perrières es un chardonnay que, como dice la propia bodega, su nombre Les Perrières describe a la perfección tanto el lugar como el vino: firme, elegante y profundamente mineral.