Según decía Platón, “beber vino es como ir al gimnasio”: la primera vez te sientes mal, pero con la práctica la cosa va mejorando. Para que este entrenamiento sea de calidad y no tengas agujetas (ni malos dolores de resaca), entrena tu paladar con Domaine Perrot Minot Gevrey-Chambertin Justice Des Seuvrées.
Hasta la A.O.C. Gevrey-Chambertin, en el norte de la Côte d’Or, hay que irse para encontrar el origen de Domaine Perrot Minot Gevrey-Chambertin Justice Des Seuvrées; concretamente hasta las parcelas La Justice y Les Seuvrées. Ambas suman apena unas 1.5 hectáreas, pero son más que suficientes para alcanzar al nivel que se espera, tanto de la casa como del vino. Los suelos arcillosos-calizos tienen mucho que ver, ya que son la base donde crecen estos viñedos antiguos de pinot noir, de más de 45 años. En algunos casos Domaine Perrot Minot se abastece de uva de otros productores de la zona, pero en el caso de Domaine Perrot Minot Gevrey-Chambertin Justice Des Seuvrées las uvas son propias, siendo cultivadas con productos orgánicos y ecológicos. A la altura de artesanos y orfebres quedan en Domaine Perrot Minot, ya que el cuidado, la precisión y el rigor que ponen en práctica en la bodega los eleva a esta categoría. Normalmente, tras la vendimia, Domaine Perrot Minot Gevrey-Chambertin Justice Des Seuvrées llega a las instalaciones y pasa directamente a los depósitos donde se dejará macerar en frío varios días. Dependiendo de la añada, esta mezcla se mantendrá más o menos tiempos (entre cinco y siete días). Pasado este tiempo, Domaine Perrot Minot Gevrey-Chambertin Justice Des Seuvrées fermenta de manera natural a partir de levaduras autóctonas y tendrán una crianza en barricas. Los ritmos los marcará siempre el vino y será el que indique al resto del equipo cuándo está preparado para ser descubado. El único trasiego se realiza justo en este momento, donde Domaine Perrot Minot Gevrey-Chambertin Justice Des Seuvrées pasa a barricas de roble de Tronçais y Bertrange. Gracias a este reposo absoluto, donde el vino no se mueve en ningún momento, se puede mantener el gas natural (que protege el vino) y las lías (que aporta distintos matices organolépticos).
Tan sólo un mes antes del embotellado Domaine Perrot Minot Gevrey-Chambertin Justice Des Seuvrées volverá a ser trasegado, por gravedad, hasta la botella (sin ser filtrado ni clarificado). La lengua es un músculo. Así que llegó la hora de entrenar. Déjate de excusas y de poner pretextos. Haz caso a Platón y empieza a entrenar con Domaine Perrot Minot Gevrey-Chambertin Justice Des Seuvrées. El mejor vino de cabecera.