¿Te crees un experto en verdejos? ¿Ningún matiz de la variedad se te resiste?¿Crees que ya has probado todo lo elaborado en la D.O.Rueda? Permítenos que lo dudemos. Nada de eso se sustenta en base alguna si no has probado El Lagar de Moha Varron Cuvée Especial.
Si el adjetivo elegante tuviera que ir acoplado al nombre de un vino ese sería sin duda el de El Lagar de Moha Varron Cuvée Especial, un blanco con personalidad, muy sofisticado, que pasa por madera y que ha sido elaborado única y exclusivamente con las mejores uvas seleccionadas del viñedo. Este trabajo se le debe a Alberto Moro, propietario y alma de esta bodega que tiene sus viñedos repartidos entre Rueda y Nava del Rey. Tradicionalmente, en este lugar, la familia de Alberto ha tenido relación con el vino; sin embargo, desde muy pronto, Alberto soñó con tener su propia bodega. Y, junto a su mujer Ángeles Ortega, lo consiguió, trabajando actualmente en una de las propiedades más prometedoras de la denominación tanto por su trabajo en el campo, como por su elaboración. En el caso del primero, El Lagar de Moha se alza como la primera bodega de la D.O. Rueda en conseguir el certificado ; en el segundo, destaca su experimentación con distintos materiales. En El Lagar de Moha Varron Cuvée Especial la fermentación se realiza en depósitos de hormigón, aunque más tarde los tercios cambian a la madera, donde pasará entre 15 y 16 meses reposando.
Testimonio vivo de dedicación y paciencia. El Lagar de Moha Varron Cuvée Especial representa la máxima expresión de la calidad. Esta cualidad se cuida desde el principio, con vendimias manuales. Esta labor, quizás mucho más minuciosa que otras, permite una selección exhaustiva de las uvas que posteriormente pasarán a la bodega para trabajarse. Estos racimos tendrán que presentar un estado óptimo de maduración, resultado del fuerte contraste térmico propio de la zona continental que impera en la zona. A ello se le suma una leve influencia atlántica, que se traduce en precipitaciones que se retienen en las capas arcillosas y calizas más profundas del suelo. Por contra en la superficie, donde aparecen cantos rodados, el agua drena mucho más fácil, evitando así la aparición de enfermedades fúngicas. Indudablemente, la variedad que mejor se adapta a esta coyuntura es la verdejo, uva autóctona de la zona, que adquiere bajo estas condiciones su máxima expresión.
Tras el prensado, El Lagar de Moha Varron Cuvée Especial fermenta en depósitos de hormigón, de forma natural y a partir de levaduras autóctonas, que convertirán el vino en la máxima expresión de este territorio. El trabajo finalizará con una crianza entre 12 y 15 meses en barricas de roble francés de 600 litros.
¿Sigues creyendo que ya has conquistado todo lo que la verdejo puede ofrecerte? El Lagar de Moha Varron Cuvée Especial está aquí para demostrarte que siempre hay más por descubrir. ¡Larga vida al verdejo!