Norte del Valle del Ródano, syrah y siglos de tradición y saber hacer. ¿Alguien da más? La puja comienza fuerte y hacemos un all in con Ferraton Hermitage Les Miaux, un monovarietal de syrah que ya te adelantamos que no te va a dejar indiferente.
A falta de una, en total son dos las parcelas que dan vida a este tinto cultivado en la A.O.C. Hermitage: Les Dionnières (rica en arcilla, caliza y cantos rodados) y Le Méal (dispuesto en terraza donde abundan los guijarros redondos). Esta no es más que una pequeña muestra del mosaico de terroirs tan característico de esta zona del sureste de Francia, justo en el margen izquierda del río. De esta forma, el cultivo de la syrah se convierte en esta zona en todo un espectáculo y un repertorio, —digno de ser conocido—, donde dependiendo de la mezcla de suelos, la variedad mostrará una faceta u otra. En el caso de Ferraton Hermitage Les Miaux esta partida pertenece a las tres hectáreas de viñedo que la bodega Ferraton Père & Fils posee en esta denominación y que se cultivan biodinámicamente. Esta decisión fue tomada por la familia aproximadamente en 1998, cuando comenzaron a contar con el asesoramiento del afamado Michel Chapoutier. Hoy en día, en manos de este último,-y aunque gestionada de manera independiente al resto de sus bodegas—, Ferraton Père & Fils se ha convertido en todo un referente.
En bodega Ferraton Hermitage Les Miaux se despalilla y se vinifica en tinas de hormigón, donde fermentará y realizará una fermentación de unas cuatro semanas. En este sentido este material es tremendamente importante, aportando a Ferraton Hermitage Les Miaux una serie de características (como por ejemplo el mantenimiento de una temperatura constante) que lo harán único e irrepetible. Finalmente, se cambiará de tercio totalmente al roble, donde Ferraton Hermitage Les Miaux reposará entre 14 y 16 meses (según añada).
Después de todo esto, la apuesta ganadora es sin duda Ferraton Hermitage Les Miaux. ¿Alguien lo dudaba?