Las majestuosas laderas del monte Etna, en Sicilia (Italia), no solo son un espectáculo natural impresionante, sino también el hogar de una próspera comunidad vitivinícola. Aquí, entre los campos de lava y la tierra volcánica, se cultivan vinos fascinantes por parte de manos laboriosas que cuidan y se enorgullece de su patrimonio vinícola. Pero, si hay una figura que personifica todo esta comunidad es, sin duda, Salvo Foti, enólogo y asesor agrario responsable de los mejores vinos de Etna que tras más de 20 años de estudio y trabajo, crea su proyecto más personal: I Vigneri di Salvo Foti. Inspirado en la receta secreta heredada de su bisabuelo "... el vino se elabora con uvas... ¡solo con uvas!”, nos presenta vinos que capturan la esencia del terroir y reflejan la verdadera identidad de la región.
Y así es como nos lo demuestra en I Vigneri di Salvo Foti Vigna di Milo, un vino blanco elaborado con la variedad autóctona carricante procedente de una pequeña parcela situada en el municipio de Milo, en el lado oriental del Etna. Cepas viejas plantadas en suelo volcánico a 750 metros de altitud cuyo cultivo se realiza de forma artesanal utilizando productos naturales. En bodega, la uva entera pasa por un prensado directo con decantación estática y estado natural del mosto durante 30 horas aproximadamente. La fermentación se realiza con levaduras autóctonas en barricas de madera de 2.000 litros durante 13-15 días. Después, el vino se afina en barricas de 2.500 litros durante 12 meses y, finalmente, se embotella con una aclaración a través de la sedimentación natural.
Como pionero de la viticultura en el Etna, Salvo Foti posee un conocimiento sin igual del potencial de esta región. Su creación, I Vigneri di Salvo Foti Vigna di Milo, es un vino blanco que estalla con una acidez impetuosa, calmada únicamente por el toque salino tan reconocible de la zona.