En Francia pocos terrenos existen como Les Perrières. Nada se puede comparar a los suelos levemente inclinados y arcillosos de este premier cru del centro de Francia. Pocos vinos pueden equipararse a las botellas que nacen en esta zona. Y hasta aquí se ha venido Jean-Marie Fourrier para elaborar su J.M Fourrier Gevrey-Chambertin 1.er Cru Les Perrières.
Tan sólo lo mejor de lo mejor. En la filosofía de este productor- actualmente uno de los mejores de Borgoña- no cabe otra premisa. Y esto tiene una explicación muy sencilla: Jean-Marie Fourrier se ha formado con los mejores, con Henri Jayer y Véronique Drouhin en Oregón (Estados Unidos). Allí, al otro lado del Atlántico, el francés aprendió que los grandes vinos comienzan en el viñedo; y hoy, dueño de su propio domaine, lo sigue poniendo en práctica, cultivando meticulosamente el viñedo, donde pone toda su atención a lo largo del año, cuidando de manera totalmente respetuosa cada una de las cepas. Tan sólo de esta forma se consigue el mejor resultado en bodega, siendo J.M Fourrier Gevrey-Chambertin 1.er Cru Les Perrières uno de los mejores vinos que se puedan encontrar en Francia.
En el caso de J.M Fourrier Gevrey-Chambertin 1.er Cru Les Perrières no hace falta mucha más intervención. Tan sólo el buen trabajo en el campo, la vendimia y el posterior despalillado son los pasos que deben ser supervisados en la elaboración de J.M Fourrier Gevrey-Chambertin 1.er Cru Les Perrières. El resto correrá a cargo de las levaduras autóctonas, quienes serán las encargadas de realizar la fermentación alcohólica y la posterior fermentación maloláctica mientras reposa en las barricas de roble francés donde será encubado. Esto no supone para nada el desentendimiento total de Jean-Marie y su equipo (ni mucho menos); sino el total entreno de la paciencia durante el tiempo que J.M Fourrier Gevrey-Chambertin 1.er Cru Les Perrières se quiera tomar antes de estar completamente listo. En este punto Jean-Marie tiene poco que decir, limitándose a extracciones muy suaves y al uso de poca madera nueva (tan sólo el 20% de las barricas son de primer uso).
Así que recuerda: al abrir una botella de J.M Fourrier Gevrey-Chambertin 1.er Cru Les Perrières no sólo estarás ante uno de los mejores tintos de Francia, sino ante una verdadera obra maestra de Borgoña.