Si existe una bodega típica y representativa de la Borgoña esa es Joseph Drouhin. Esta maison, fundada en 1882 por Joseph Drouhin, comenzó como una bodega en Beaune y a día de hoy se coloca como uno de los más grandes de la región con 80 hectáreas. De espíritu decidido y emprendedor, este carácter no sólo lo llevó a ser actualmente uno de los domaines más grandes de la región, sino que también lo convirtió en uno de los pioneros de la zona en avanzar hacia el cultivo sostenible y en la creación de un laboratorio de enología con Laurence Jobard (la primera mujer enóloga de la Borgoña). A día de hoy esta empresa sigue viva en la piel de Philippe, Véronique, Laurent y Frédéric (los bisnietos de Joseph), donde se elaboran tintos como Joseph Drouhin Chambolle-Musigny 1er Cru, un monovarietal elaborado con pinot noir y envejecido 18 meses en barricas de roble francés.
Esta pinot noir se cultiva en varias parcelas del famoso viñedo Chambolle-Musigny, en el sur de la Côte de Nuits (en la Côte d’Or borgoñesa). Aquí la casa es propietaria de varios premiers crus (Noirots, Hauts Doix, Borniques, Plantes, Combottes) que son demasiado pequeños para ser vinificados por separado. Con orientación hacia el este, todas estas parcelas se cosechan juntas y se reflejarán en la etiqueta bajo la denominación A.O.C. Chambolle-Musigny Premier Cru. Las cepas viejas, con una media de 32 años, crecen sobre suelo calizo y son cultivados biodinámicamente desde hace décadas (con compost de estiércol, arados con caballos, infusiones de plantas, azufre y cobre).
Bajo esta filosofía no existe otra forma de vendimiar la uva que no sea manualmente, en cajas pequeñas perforadas que garanticen el traslado de los racimos hasta la bodega. Una vez allí, las uvas son seleccionadas y pasarán a un depósito donde tendrán una maceración entre 2 y 3 semanas. Tras esta operación, donde se extraen aromas y olores, comienza la fermentación alcohólica a partir de levaduras autóctonas (con una temperatura controlada). Por último Joseph Drouhin Chambolle-Musigny 1er Cru pasa entre 14 y 18 meses de crianza en barrica de roble francés (el 20% de ellas son nuevas), hasta que es embotellado. La mejor forma de viajar por la Borgoña sin salir de casa.