Los tiempos cambian y con ellos evolucionan también los modos de consumo. Durante años, el mundo del vino ha estado envuelto en códigos tradicionales que, en ocasiones, lo hacían parecer distante o elitista. Hoy, el panorama está cambiando. Cada vez es más fuerte la tendencia a alejarse del esnobismo y acercar el vino a un público más joven y desenfadado. Con esta premisa, Michel Chapoutier, al frente de una bodega con más de 200 años de historia, da un giro audaz y nos presenta un vino pensado para las nuevas generaciones: M. Chapoutier Rouge Clair.
Fresco, ligero y diseñado para ser servido frío, M. Chapoutier Rouge Clair fusiona tradición e innovación de manera magistral. Para empezar, su presentación rompe moldes con detalles que apuestan por la sostenibilidad y la interacción: un tapón elaborado con caña de azúcar, una “bandule” que elimina la clásica cápsula para reducir residuos, y una etiqueta termocrómica que muestra la palabra “fresco” cuando la botella alcanza la temperatura ideal (menos de 12°).
Elaborado en las terrazas de Montagne Noir, en Occitania, M. Chapoutier Rouge Clair se produce bajo la denominación Vin de France, con un coupage de garnacha negra y syrah, cuidadosamente seleccionadas en suelos arcillo-calcáreos. En bodega, tras el despalillado y encubado, las uvas se enfrían durante 72 horas sin intervención, lo que limita la extracción de color y realza los aromas frescos. La fermentación alcohólica se realiza a 20°C, seguida de una fermentación maloláctica ligera y un sulfitado moderado para preservar el brillo de la fruta. Finalmente, el vino se redondea durante 3 meses en depósitos de acero inoxidable, garantizando su carácter fresco y vibrante.
Con M. Chapoutier Rouge Clair, la bodega referente mundial en la elaboración de vinos biodinámicos, rompe barreras y redefine lo que un vino puede ser: fresco, accesible, sostenible y, sobre todo, delicioso. Una invitación perfecta para que una nueva generación descubra el fascinante mundo del vino.