Una leyenda contemporánea. Así puede ser considerado Ornellaia Masseto, un tinto único y muy exclusivo, elaborado por la familia Frescobaldi, en la D.O.C Bolgheri superiore.
Para conocer su origen, no hay que remontarse mucho en el tiempo. Tan sólo escasos 40 años, hasta 1980, cuando Ludovico Antorini y el enólogo André Tchelistcheff decidieron plantar cepas de merlot en las laderas cercanas al Tirreno (la parte del mar Mediterráneo al oeste de la península italiana entre las islas de Córcega, Cerdeña y Sicilia y las costas de Toscana, Lacio, Campania y Calabria).
Hasta el momento, en la zona sólo se producían los conocidos supertoscanos, unos vinos elaborados con cabernet sauvignon, y que comenzaron a obtener reconocimiento en los años 60. Hasta el momento, plantar otras variedades distintas era algo impensable. Pero, contra todo pronóstico, los resultados fueron buenos, con una uva bien madurada gracias a la brisa marina y al reflejo del sol en el mar, que actuaba reflejando los rayos del sol, como si fuera un espejo. El resto corrió a cuenta del suelo de arcilla azul (similar al de Pomerol), con sedimentos marinos y conchas. Esta suma de factores dan como resultados vinos únicos e irrepetibles, muy exclusivos, como el Ornellaia Masseto.
El broche de oro de este vino se pone en la bodega, con una elaboración muy medida y cuidadosa: doble selección de la uva, prensados muy suaves, fermentaciones en depósitos de acero ( a 25ºC-28ºC durante 25 días) y maceraciones. El proceso finalizará con una crianza de 2 años dividida en dos tandas: la primera, por separado durante un año; la segunda, tras la mezcla, doce meses más en barrica.