Para la elaboración de Perrier-Jouët Belle Epoque, la maison sigue un proceso meticuloso. Una vez recolectada la uva mediante vendimia manual en el momento óptimo de maduración, los mostos se obtienen a partir de una prensa suave. La fermentación alcohólica se realiza en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada. A continuación tiene lugar la fermentación maloláctica, una transformación biológica natural que convierte el ácido málico en ácido láctico, aportando suavidad, estabilidad y una textura más sedosa al vino base. Tras el ensamblaje de los distintos vinos base, el champange se embotella y pasa a realizar la segunda fermentación en botella. Finalmente, reposa durante más de 6 años de crianza sobre lías finas en la penumbra de las históricas bodegas calcáreas de Perrier-Jouët antes de su degüelle y dosaje final.
Perrier-Jouët Belle Epoque es un champange luminoso, sedoso y de una elegancia arrebatadora. Un brindis para dejarse llevar por la sofisticación atemporal de la Belle Époque.