Hay cosas que ya de por sí son grandes. Tan sólo con el simple hecho de nombrarlas deja de ser necesario añadir nada más. Algo similar a esto ocurre con Kalkofen, uno de los viñedos más importantes y reconocidos del Palatinado, en Alemania. Su importancia y relevancia son suficientes para dar nombre a los mejores vinos del mundo, sin añadir nada más, tal y como ocurre con Von Winning Kalkofen GG Riesling.
Un horno de cal (datado del siglo XV) o bien la abundancia de esta roca en su suelo (donde se extraía la cal para fabricar ladrillos) son las principales hipótesis que dan nombre a este viñedo (mencionado por primera vez en un documento en 1513). Tan sólo unos pocos privilegiados cultivan allí las uvas para sus vinos. Un selecto de club del que forman parte las bodegas Bassermann-Jordan, Dr. Bürklin-Wolf, Kimich, Siben y Weingut von Winning. Este último elabora Von Winning Kalkofen GG Riesling.
Von Winning es una de las bodegas más veteranas del país alemán. En concreto esta empresa familiar, fundada en 1794, posee en este viñedo aproximadamente unas 5 hectáreas de cepas viejas (de más de 65 años) sobre suelos principalmente calizos que se mezclan con margas arcillosas. Su inclinación hacia el sur y su altitud, entre los 130 y los 150 metros de altitud, son los principales elementos que convierten este terroir en uno de los más singulares y únicos en el mundo.
Las fermentaciones espontáneas en barricas de roble y la crianza en estos mismos depósitos, sobre lías, son las claves que utilizan en Von Winning para la elaboración de sus vinos (eso sí, siempre bajo un cultivo y totalmente respetuoso con el medio ambiente). Un riesling denso y cremoso, con mucha jugosidad y untuosidad.