Arturo Pelizzatti Perego, impulsor de Ar.Pe.Pe y cabeza de la empresa, era un gran amante del vino. Sin embargo, Arturo también tenía otra pasión: las carreras de coches. Tanto es así que su nombre no sólo ha pasado a la historia de Valtellina (en el norte de Italia) por sus botellas de vino, sino también por su participación en la Coppa Valtellina Rally, un circuito cuyo recorrido partía del Circuito dell’Inferno, una etapa llena de curvas cerradas que discurría entre las laderas de viñedos. Sin duda alguna, un nombre nada desmerecido. Arturo quería unir sus dos pasiones: la enología y la velocidad, soñando con un vino que transmitiese la adrenalina, la potencia, el rugido y el estruendo que él mismo sentía al bajar por este tortuoso. Así, en el año 2009, fue como nació Ar. Pe.Pe. Inferno Riserva Sesto Canto.
La Divina Comedia de Dante y su Sexto Canto del Infierno son los pasajes que han inspirado el nombre de este vino que nace en las 13 hectáreas de viñedo que este bodega posee repartidas en esta zona, entre Sassella , Grumello e Inferno. De esta última es donde proceden la mayoría de los racimos. Esta última parcela se encuentra a 450 metros de altitud, sobre pendientes escarpadas de suelos rocosos, pobres, donde las cepas se tienen que esforzar para conseguir captar los nutrientes necesarios. En estas condiciones, los trabajos son obligatoriamente manuales y costosos (en términos de esfuerzo), teniendo incluso que llevar a hombros las cajas de las vendimias. La gran pendiente y los terrenos escarpados hacen imposible la entrada en el viñedo de animales, ¡mucho menos de maquinaria!, convirtiendo a los vititcultores en piezas claves de todos los trabajos.
Casi se puede considerar un milagro la llegada de las uvas a la bodega. La D.O.C.G. Denominación Valtellina Superiore Inferno es famosa por sus tintos, que consiguen madurar correctamente gracias a la orientación sur de este terreno. Sin embargo, Ar. Pe.Pe. Inferno Riserva Sesto Canto es algo que se sale fuera de lo común. No sabemos si será por su larga maceración (86 días en tinas de madera) o por su gran crianza de casi tres años en bodegas subterráneas.
Ar.Pe.Pe. Inferno Riserva Sesto Canto es el sueño hecho realidad de Arturo Pelizzatti; y lo comparte con el resto del mundo a través de la nebbiolo. No existe uva con más carácter ni más apropiada para poder hacerlo realidad. Todos en sus puestos. Listos. 3,2,1… ¡A por una botella de Ar.Pe.Pe. Inferno Riserva Sesto Canto!