Dicen que no hay mal que por bien no venga, y si no, que se lo digan a David. Cuando la vida lo obligó a cambiar de planes tras una lesión de rugby, decidió reenfocar su carrera hacia la viticultura. Lo que en un principio parecía un revés, se convirtió en el inicio de una pasión que lo llevó a trabajar en vendimias alrededor del mundo, desde Marlborough hasta Saint-Émilion, antes de regresar finalmente a Sudáfrica para poner todo su conocimiento al servicio de su tierra. Y no solo eso porque en ese camino conoció a Nadia Sadie, con quien comparte tanto la vida como el proyecto vinícola.
Juntos crearon David & Nadia, un proyecto familiar en el Swartland, una región pionera al norte de Ciudad del Cabo, conocida por sus mejores expresiones de chenin blanc. Su enfoque combina la tradición de los viñedos viejos con la visión de la nueva generación de winemakers sudafricanos: cultivan parcelas históricas, como Plat’bos ("bosque llano" en lengua africana), plantada en 1981 en la finca Paardebosch, con suelos graníticos poco profundos y exposición norte, que permite una maduración temprana y completa del chenin. Las uvas se recogen manualmente en dos pasadas, seleccionando cuidadosamente cada racimo para garantizar equilibrio y complejidad. Cada lote se fermenta y envejece por separado en depósitos de acero inoxidable antes del ensamblaje, y luego madura 11 meses en barricas de roble francés viejo y neutro, preservando la pureza y la frescura del vino.
David & Nadia Plat'Bos es un chenin blanc elegante, de alta acidez, textura refinada y mineralidad marcada, que refleja no solo la singularidad de Plat’bos, sino también la pasión y visión de dos enólogos que se han convertido en referentes de la nueva generación de winemakers sudafricanos.