Algunos vinos no necesitan levantar la voz para impresionar. Basta con un sorbo para entender que detrás hay décadas de saber hacer, paciencia y respeto por la tierra. Domaine de Villaine Rully 1er Cru Les Margotés es uno de ellos. Una carta de presentación impecable del savoir-faire de una familia que ha hecho de la discreción y la excelencia su firma.
No es casualidad que la finca haya recibido una estrella en la Revue du Vin de France y haya sido nombrada uno de los cinco mejores productores de 2021 por Bourgogne Aujourd’hui. Reconocimientos así no se regalan; se ganan hilera a hilera, racimo a racimo.
Aubert de Villaine, figura mítica y copropietario de la legendaria La Romanée-Conti, vive y trabaja en Bouzeron, el primer pueblo al sur de la Côte de Beaune. Allí, en 1971, adquirió la finca que lleva su nombre. Desde 2003, comparte la dirección con su sobrino Pierre de Benoist, y juntos aplican a cada viñedo el mismo rigor que en los grand crus más célebres de Borgoña: tradición, transparencia, pureza y cultivo (adoptado ya en 1986, mucho antes de que se pusiera de moda).
Entre sus joyas está Les Margotés, una parcela de apenas 0,75 hectáreas plantada en 1999, con suelos de marga y caliza que concentran lo mejor de la región de Chalonnais. Situada en el extremo sur de una de las laderas mejor expuestas de la denominación Rully, al sureste, esta viña goza de una insolación perfecta y una brisa que regula la maduración. Ya cultivada ecológicamente desde su origen, Les Margotés es un pequeño laboratorio natural donde el chardonnay se expresa con finura y equilibrio. Aquí, las uvas se dejan en la vid el mayor tiempo posible para alcanzar una maduración natural impecable. La vendimia se hace a mano, con racimos que se prensan enteros. En bodega, el mosto reposa de forma natural antes de pasar, por gravedad, a barricas y cubas de madera. La crianza dura entre 12 y 18 meses sobre lías, sin removidos, preservando toda la frescura y textura del vino. Tras el embotellado, el vino reposa un año más antes de salir al mercado. Sí, hay que esperar… pero la recompensa lo justifica.
Domaine de Villaine Rully 1er Cru Les Margotés es un chardonnay que no busca deslumbrar con artificios, sino seducir con la clase natural que solo se logra cuando la excelencia se convierte en costumbre. Sin duda, una invitación encantadora para descubrir el savoir-faire de la familia de Villaine.