Aunque la palabra "alifara" no es tan común en el vocabulario moderno, especialmente entre los más jóvenes, tiene una historia fascinante. En la Edad Media, "alifara" se usaba para describir el festín o comida que se ofrecía para celebrar la culminación de un acuerdo o trato importante. Con el tiempo, este término evolucionó y, aunque su uso se ha vuelto raro, su esencia permanece en nuestra palabra actual para identificar una gran comilona. Frisach, la bodega familiar que se fundó en 2004 en la población de Corbera d’Ebre (D.O. Terra Alta) y que apuesta por las variedades autóctonas y vinos naturales, rinde homenaje a la tradición y a las celebraciones con un vino que, como su nombre sugiere, invita a disfrutar de una verdadera "alifara" en cada copa.
De la mano de Francesc Ferré y su hermano Joan, Frisach Les Alifares es un orange wine elaborado con la variedad garnacha gris. Cepas en propiedad que se cultivan de forma ecológica entre olivos y otros cultivos de la misma finca. Una vez la uva alcanza su momento óptimo de maduración, son vendimiadas a mano. En bodega, siguiendo una metodología ancestral, las uvas seleccionadas se brisan durante dos semanas y, después, el vino cría con sus lías durante 8 meses.
Tal y como indica la etiqueta de este vino, Frisach Les Alifares es fruto de “Temps i pells” (tiempo y pieles en catalán), reflejando la paciencia y el cuidado que se ha puesto en cada botella y que invita a celebrar los momentos especiales alrededor de una mesa.