No es una casualidad que el nombre de sangiovese, la uva más plantada en Italia, venga del término latino "Sanguis Jovis" (sangre de Júpiter). Y es que esta variedad, al igual que el dios del cielo y del trueno, es muy poderosa. De piel gruesa, muy ácida y gran contenido tánico, crea los grandes vinos de Chianti Classico, Brunello di Montalcino, y los súper toscanos famosos. Igualmente, es el protagonista de algunas grandes denominaciones que no son tan conocidas. Es el caso de una área que rodea la ciudad de Montepulciano y que pertenece a la DOCG Vino Nobile di Montepulciano. Se trata de un gran vino toscano que, aunque en la historia moderna ha caído a la sombra del cercano Brunello di Montalcino, para nada juega un papel secundario.
Ejemplo de esta calidad lo encontramos en Il Conventino Vino Nobile di Montepulciano Riserva, un vino elaborado por Il Conventino, una bodega adquirida en 2003 por los hermanos Pino, Duccio y Alessandro Brin, abogados de profesión y apasionados del vino, que siguen su sueño de producir un gran vino. Y lo consiguen. Elaborado principalmente con uvas de sangiovese y acompañado de pequeñas porciones de canaiolo, mammolo y colorino son cultivadas ecológicamente y vendimiadas a mano. Una vez en bodega el vino fermenta en depósitos de acero inoxidable y cría en barrica de roble de Eslavonia durante 30 meses.
Como resultado se obtiene Il Conventino Vino Nobile di Montepulciano Riserva, un vino de raíces profundas y milenarias atestiguadas por la fuerza de una variedad, la sangiovese, con un poderío digno de los dioses.