La palabra pòpul en catalán remite al pueblo, a la gente, a la raíz colectiva que da identidad a un lugar. Y si de algo entiende Sandra Doix es precisamente de su pueblo: Poboleda, en el Priorat.
Profundamente vinculada a su tierra, esta enóloga y viticultora estrena a sus 37 años su proyecto más personal. Una forma de vida que busca preservar un patrimonio y una cultura ancestral, y una manera muy propia de interpretar el terruño de Poboleda y sus frutos.
Su proyecto nace del legado familiar. De viñedos plantados en 1902, del conocimiento transmitido durante generaciones y del apoyo incondicional de sus padres y su marido. Porque, en realidad, Sandra Doix lleva el vino en las venas. Representa la sexta generación de una familia dedicada al cultivo de la vid en el Priorat. Y aunque su destino parecía escrito, ha preferido avanzar paso a paso, sin prisas, disfrutando de cada proceso y de cada vino.
Con este proyecto, Doix busca elaborar vinos de máxima calidad amparados bajo la nueva clasificación de parajes y municipios impulsada recientemente por la DOQ Priorat, reafirmando así la identidad territorial de sus vinos.
Sandra Doix Popul nace de un gran viñedo de cinco hectáreas de viñas muy viejas. En ellas, Sandra practica una viticultura heredada de su abuelo paterno, basada en un trabajo artesanal, preciso, casi quirúrgico. Este enfoque ha permitido preservar la longevidad de unas vides de espectacular arquitectura en los característicos suelos de pizarra —la llicorella— que definen esta región del sur de Cataluña.
Se trata de un ensamblaje de las variedades tintas garnacha, cariñena y syrah. Las uvas se seleccionan cuidadosamente tanto en el viñedo como en la bodega mediante mesa de selección. La fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable y el vino se cría durante 12 meses en barricas de roble francés de 225 litros.
Un vino que, como su nombre indica, vuelve siempre al origen: al pueblo, a la tierra y a las personas que la trabajan. Porque en cada botella de Sandra Doix Popul late, de alguna manera, el alma de Poboleda.