Leyenda y tradición. Estandarte y enseña. Orgullo y satisfacción. Desde hace siglos la xarel·lo marca el tiempo y el carácter de los vinos más grandes de Cataluña.
Al principio esta variedad no era muy apreciada debido a su carácter ligero, pobre en color y sutil en nariz (de hecho su nombre viene del italiano sciarello, que en nuestro idioma significa clarete); pero poco a poco esta variedad ecnontró su lugar al mostrarse como alternativa perfecta en plena crisis de la filoxera. Algunos países como Francia, que había visto arrasada todos sus viñedos por este insecto, comenzó a exportar aquellos blancos que llegaban a su destino sin estabilizar, en perfecto estado, gracias a sus altos niveles en antioxidantes. Hoy en día el mito de la xarel·lo se sigue escribiendo en letras mayúsculas, con gran éxito, gracias a bodegas como Celler Pardas donde elaboran Celler Pardas Pur Xarel·lo.
Lo de Celler Pardas con la xarel·lo es pura pasión. Sobre esta variedad giran al menos tres de las producciones de esta bodega catalana, que encuentran en esta uva “el mayor potencial para envejecer”. Igual que estos blancos aguantaban los viajes en barco sin malograrse, también aguantan ahora las largas crianzas en madera (donde llega a aguantar hasta medio año). Asimismo, los suelos calcáreos, pobres en materia orgánica, son los que mejor le van a esta variedad. Las uvas de Pardas Pur Xarel·lo se cultivan en la Vinya la Vella, un viñedo antiguo que hoy en día se cuida exhaustivamente con prácticas ecológicas. Los pesticidas y productos químicos están más que prohibidos en esta tierra, ubicada justo al sur del Penedés (en el surestes de Barcelona). La vendimia se realiza manualmente, seleccionando cada uno de los racimos.
Celler Pardas Pur Xarel·lo se trabajará siempre por gravedad, garantizando siempre la calidad y el buen estado del vino en cada uno de los trabajos en bodega. Tras quitar el raspón y estrujar, Celler Pardas Pur Xarel·lo pasará a la prensa, donde se ejercerán presiones muy suaves (obteniendo un rendimiento del 55%). Ahora, tras conseguir el mosto, llega el momento de experimentar con los distintos depósitos (algo habitual en Celler Pardas). Una parte de Celler Pardas Pur Xarel·lo fermenta en barricas de roble francés, mientras que otras lo harán en huevos de cemento. Aquí mismo, en estos recipientes, realizarán la crianza.
A Celler Pardas Pur Xarel·lo le quedan por delante muchos años donde el tiempo hará de las suyas, refinando este blanco. Con estas botellas, de producción un tanto limitada, Celler Pardas escribe un nuevo capítulo en la historia de esta variedad. Su particular visión y su particular interpretación con Celler Pardas Pur Xarel·lo.