Meticuloso en el viñedo y muy prudente en la bodega, Andrea Picchioni es uno de los enólogos referentes de Oltrepò Pavese, en Lombardía (Italia). Una región vitivinícola cuyos viñedos en pendiente fueron olvidados por su difícil acceso hace años, pero que ahora, figuras como Andrea han sabido darle el máximo esplendor a través de un cultivo y una vinificación respetuosa. En su bodega, creada en los años noventa en Canneto Pavese, en el corazón de la DOC Oltrepò Pavese, combina con maestría la calidad del vino y la protección del territorio. Por lo que no es de extrañar que los vinos más típicos de este territorio, aquellos que podríamos calificar popularmente como "el vino del abuelo", sean los vinos estrellas de esta bodega.
Pero si hay un vino de la gama Picchioni que aúne mejor tradición e innovación, ese es, sin duda, Picchioni Rosso d'Asia. Nombrado en honor a la hija de Andrea Picchioni, Asia, se trata de un coupage de uva croatina con un pequeño aporte de ughetta. Cepas recuperadas ubicadas en el valle de Solinga, sobre suelos arenosos calcáreos profundos, y beneficiados por una fantástica exposición del sol. Se cultiva en y todos los trabajos son manuales. Una vez vendimiadas las uvas en cajas pequeñas, en bodega maceran durante un par de semanas y fermentan con levaduras autóctonas. Después el vino reposa en fudres durante un mínimo de 12 meses antes de ser embotellado.
Siendo quizás el más directo y serio de los vinos de la gama, Picchioni Rosso d'Asia nos brinda una muy buena oportunidad para conocer de lleno la croatina, una variedad tinta típica del norte de Italia que, si se trata con amabilidad, tiene la virtud de convertirse en un vino carnoso, musculoso y muy elegante.