Cuando Alberto Paltrinieri terminó la carrera su padre le preguntó qué quería hacer en la vida. “Mi respuesta fue que quería mantener viva la tradición de trabajo que el abuelo Achille había iniciado en 1926 y que él y mi madre habían estado ejecutando durante 40 años”. Así, en 1998, él y su esposa Barbara se pusieron al frente de Paltrinieri, la bodega familiar situada al noreste de Italia, en la provincia de Módena, concretamente en el área del Cristo di Sorbara. En ella se elaboran lambruscos de gran calidad, como Paltrinieri Lambrusco di Sorbara Piria, elaborado con las variedades autóctonas lambrusco di sorbara y lambrusco salamino.
En esta zona —situada en la Emilia-Romagna, bajo la DOC Lambrusco di Sorbara— el matrimonio y su equipo dirigen las 17 hectáreas de viñedos entre los ríos Secchia y Panaro. El suelo, mayoritariamente limoso y arenoso, es fresco, rico en potasio y con presencia de sustancias orgánicas. Las cepas, con un rendimiento de 140 kilos por hectáreas, crecen bajo un clima continental, con invierno muy fríos, veranos muy calurosos y precipitaciones en primavera.
Paltrinieri Lambrusco di Sorbara Piria es un intento de recuperar el estilo seco tradicional propio de estos vinos. Tras la vendimia, que se lleva a cabo en la segunda semana de septiembre, la uva llega a la bodega donde pasará directamente a la fermentación. Tras obtener el vino base, Paltrinieri Lambrusco di Sorbara Piria volverá a refermentar siguiendo el método Martinotti (también conocido en Francia como método Charmant). Este proceso, desarrollado en 1985 por el profesor del mismo nombre, consiste en llevar a cabo la segunda fermentación en grandes recipientes, llamados autoclaves. De ahí, el vino se embotella directamente a bajas presiones, garantizando con este proceso la persistencia de los aromas frutales y varietales de la uva.
Pura frescura de la comarca Emilia-Romagna garantiazada en cada sorbo de Paltrinieri Lambrusco di Sorbara Piria.