El lambrusco es el vino italiano más conocido en el mundo. Su fama comenzó a forjarse en los años 70 del siglo pasado cuando Gavioli, una de las bodegas italianas más antiguas, se dio cuenta que este espumoso podría ser bien recibido en EE.UU, donde el público estaba acostumbrado a tomar bebidas gaseosas y suaves (como la Coca-Cola). Desde entonces cientos de empresas se han sumado a esta elaboración, surgiendo algunos intrusos en producciones industriales, baratas y de poca calidad, que ni desde lejos llegan a ver el territorio italiano situado al noroeste de la península, donde nace este vino.
Ante esta avalancha de sustitutos de dudosa calidad distintas Denominazione di origine controllata (D.O.C) garantizan su procedencia: una de ellas, la D.O.C. Lambrusco Mantovano, en Lombardía y el resto - la D.O.C. Lambrusco Grasparossa di Castelvetro, D.O.C.Lambrusco di Modena, D.O.C.Lambrusco Salamino di Santa Croce y D.O.C.Lambrusco di Sorbara-, en la región Emilia-Romagna.
En esta última las bodegas Paltrinieri elaboran el espumoso Paltrinieri Lambrusco di Sorbara Sant' Agata, exclusivamente con las uvas de la variedad lambrusco di Sorbara. En concreto estas bodegas, que surgieron en 1920, poseen 17 hectáreas entre los ríos Secchia y Panaro, en la provincia de Módena. De ellas, 15 hectáreas pertenecen al viñedo 'Cristo', de donde proceden las uvas para este vino que fue nombrado como encomienda a Santa Ágata, la patrona de Sorbara. Las cepas crecen sobre el suelo franco-arenoso y fresco (rico en sustancias orgánicas) e influenciadas por un clima continental (inviernos fríos, veranos muy calurosos y primaveras lluviosas).
En bodega Paltrinieri Lambrusco di Sorbara Sant' Agata se prensa suavemente y se encuba directamente para realizar la fermentación alcohólica. Tras este proceso, el vino realiza una segunda fermentación según el método Martinotti (también conocido en Francia como método Charmant), donde el vino refermenta en grandes depósitos, llamados autoclaves. De ahí el vino se embotella directamente a bajas presiones, garantizando con este proceso la persistencia de los aromas frutales y varietales de la lambrusco di Sorbara.
Por último, no se puede pasar por alto la relación calidad-precio, regalando la posibilidad de probar un auténtico lambrusco sin dejarse el bolsillo en el intento. Así ni siquiera merece la pena pararse a mirar las etiquetas de los lambruscos prefabricados de venta en los supermercados. Paltrinieri Lambrusco di Sorbara Sant' Agata es la gran forma de conocer la pureza y esencia de los auténticos lambruscos.